AMERICAN IDOL
cuando otros la pierden y te cargan su culpa,
Si confías en ti mismo aún cuando todos de ti dudan,
pero aún así tomas en cuenta sus dudas;
Si puedes esperar sin que te canse la espera;
Si puedes soñar y no hacer de tus sueños tu guía;
Si puedes pensar sin hacer de tus pensamientos tu meta;
Si Triunfo y Derrota se cruzan en tu camino
y tratas de igual manera a ambos impostores,
Si puedes hacer un montón con todas tus victorias
Si puedes arrojarlas al capricho del azar,
y perder, y remontarte de nuevo a tus comienzos
sin que salga de tus labios una queja;
Si logras que tus nervios y el corazón sean tu fiel compañero
y resistir aunque tus fuerzas se vean menguadas
con la única ayuda de la voluntad que dice: “¡Adelante!”
Si ante la multitud das a la virtud abrigo,
Si aún marchando con reyes guardas tu sencillez,
Si no pueden herirte ni amigos ni enemigos,
Si todos te reclaman y ninguno te precisa;
Si puedes rellenar un implacable minuto
con sesenta segundos de combate bravío,
tuya es la Tierra y sus codiciados frutos,
Y, lo que es más, ¡serás un Hombre, hijo mío!
LIFE = RISK
Derek Redmond
Hoy os traigo una historia que tiene casi 20 años. Derek Redmond fue un corredor de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Era uno de los favoritos y, a mitad de carrera, sufrió una lesión gravísima en el tendón de Aqulies derecho (se le desgarró el músculo y parte del tendón) y cayó al suelo. Aún así, y con una de las lesiones más dolorosas que hay para un atleta, se puso en pie, y terminó la carrera, llorando de dolor….y eso sí, acompañado por su padre, que evadiendo todos los guardias de seguridad, saltó a la pista y le acompañó hasta la meta. Un vídeo muy emotivo. Un ejemplo más de que en la vida, lo importante no es no sufrir dificultades, sino la forma en que las afrontamos. Os pongo primero una versión en inglés, donde se ve sin alteraciones y de forma más realista y luego una, a mi gusto con demasiado “adorno”, pero que está en castellano. Espero que os guste.
Veo mucho potencial, pero está desperdiciado. Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas, o siendo esclavos oficinistas.La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine, o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreado.
-Brad Pitt
(Source: xhovitt)